Nuestra Misión

Si hiciéramos una encuesta rápida entre gente que nos conoce, nos identificarían con la misión educativa en los colegios. Pero ¿es esa nuestra misión?

Vayamos por partes… La Compañía de María nació, como la Congregación seglar de los orígenes, con una vocación misionera amplia, abierta a todos los medios de evangelización. Y con una marca mariana, la alianza misionera con María, para comprometernos con la misión de Jesucristo. Esto lo reconocen las Reglas de vida actuales de los religiosos y de los seglares:

“Por nuestra alianza con María, nos proponemos asistirla en su misión de formar en la fe a una multitud de hermanos para su Hijo primogénito” (Regla de vida SM art 6). “Nos entregamos a su ternura maternal para que Ella coopere a la acción del Espíritu en nosotras y así seamosformadas a semejanza de su Hijo primogénito; nos ponemos a su servicio para asistirla en la misión que tiene con todos los hombres” (Regla de vida FMI. art I,8). “Presentes en el mundo y unidos a Jesús por medio de nuestra Alianza con María, trabajamos con la fuerza del Espíritu por la construcción del Reino” (Identidad de las CLM).

Debemos distinguir “misión”, de compromisos o tareas. Las “señas de identidad” de nuestra misión son estas: 1. Universalidad. 2. Formación en la fe. 3. Espiritualidad mariana. 4. Impulsada por la comunidad, en el seno de una Iglesia misionera. Toda acción misionera marianista debe cumplir estas señas.

Jóvenes Marianistas

Pero esta misión o envío que nos hace Jesús para ser testigos del Reino en el mundo (como a todo cristiano), y con esas señas de identidad misionera del carisma, debemos encarnarla con unos medios, unas formas o compromisos concretos. Algunos han sido muy importantes en nuestra historia, otros son más recientes, y otros serán más fuertes quizá en el futuro… Todo depende de las circunstancias y de las llamadas del Espíritu a través de la Iglesia. Los medios los utiliza la Compañía en diversas partes del mundo según su utilidad y oportunidad; han sido y son estos:

  1. La atención a la vida cristiana en la Iglesia (testimonio personal, parroquias, catequesis, predicación, retiros, ejercicios espirituales, acompañamiento espiritual…).
  2. La comunicación y extensión del carisma (fundando comunidades misioneras en diversos paises del mundo, por ejemplo la provincia sm de España, en Brasil y Cuba; programas de formación en el carisma marianista; “Centro marianista de Formación“, con sede en Zaragoza).
  3. La educación, formal (colegios, escuelas, universidades) y no formal (centros de atención a niños y jóvenes fuera del horario escolar, promoción de adultos, centros de ayuda a la mujer). La vida marianista desde sus orígenes ha generado una gran y rica tradición pedagógica, que no solo está ligada al quehacer de los centros educativos, sino a nuestra forma de enseñar y transmitir cualquier saber y por supuesto la formación en la fe. Si quieres saber más, puedes visitar “La Pedagogía marianista“.
  4. La cultura y su diálogo con la fe (editoriales con el Grupo SM en España y Latinoamérica, edición de libros y revistas, fundaciones como la Fundación SM).
  5. El compromiso por una sociedad justa y fraterna (ONG Acción marianista, otras ONGs internacionales, centros de atención social, Justicia y Paz).
  6. El apoyo a la expansión del Evangelio en las iglesias jóvenes, en personas que no conocen el Evangelio, o en zonas del mundo cristiano que se han alejado de la fe.
  7. La tarea de cultivar y apoyar vocaciones, a la vida seglar comprometida o a la Vida consagrada.

Entonces ves que la misión de los religiosos marianistas es en primer lugar una vocación con un espíritu; y en segundo lugar, que no se limita a la educación o a los colegios, por muy importante que sea esta tarea. Porque los compromisos son muchos y muy variados. A través de todos ellos, queremos vivir y transmitir la “alegría del Evangelio”.